AMBIT 4

Fishing in Antiquity on the Cuevan coast

4.1. LA PESCA Y LA NAVEGACIÓN EN LA ANTIGÜEDAD

La concentración de asentamientos en la Antigüedad en el valle del Almanzora encuentra su explicación no solamente en virtud de las tierras fértiles y de la riqueza minera de la zona, sino también gracias a la explotación de los recursos naturales del mar y del estuario de la desembocadura del río. El hallazgo de huesos de pescado en yacimientos prehistóricos ha permitido determinar las especies de peces de la zona (ictofauna). Asimismo, el conjunto de moluscos (malacofauna) indica también el aprovechamiento de los recursos costeros. Además, el descubrimiento en el yacimiento de Almizaraque de materiales exóticos como el marfil y los huevos de avestruz procedentes de África prueban el intercambio a través del Mediterráneo entre diferentes localizaciones y la costa cuevana durante la prehistoria.

Ánforas halladas en Baria

Uno de los primeros pueblos conocidos por ser grandes navegantes y atrevidos comerciantes fueron los fenicios. Su ímpetu comercial les llevó por todo el Mediterráneo desde al menos el siglo X a.C., fundando colonias como Baria, donde se desarrolló todo un sistema productivo y económico alrededor de la pesca y su exportación. Son cuatro los sistemas de captura del pescado empleados en la Antigüedad: pesca con anzuelos, redes, nasas o mediante tridentes u objetos punzantes.

LA PESCA EN BARIA

Anzuelos recuperados en Baria

Los barienses fueron excelentes pescadores que desarrollaron una importante industria de conservas y salazones de pescado destinadas al consumo propio y a la exportación. Empleaban anzuelos de diferentes tamaños según el tipo de pez a capturar. Estos podían insertarse en línea formando una potera que permitía varias capturas a un mismo tiempo. Las redes eran de esparto, lino o cáñamo tejidas con agujas metálicas y contaban con pesas también metálicas, de piedra o de cerámica. Estos dos últimos tipos de pesas debieron ser empleados en redes de arrastre o en artes como la almadraba de vista o tiro. También utilizaron los esparabeles que eran redes diseñadas para pescar en la orilla y que probablemente contaban con pesas de plomo más pequeñas.

Nasa

Además, en Baria se recolectaban tanto en época fenicia como romana esponjas, moluscos y coral. Los moluscos se obtenían mediante el uso probablemente de nasas cebadas, mientras que los corales debieron ser recolectados por inmersión de buceadores en apnea.

Especies de pescado capturadas en Baria: escómbridos (atún, melva y caballa), espáridos (dentón, dorada, pargo, breca y herrera), pelágicas (sardina, jurel y boquerón), especies fluviales (lisa y barbo) y cartilaginosos (cazón, marrajo y tiburones).

Es posible reconocer las especies de peces que se pescaban en las aguas de Baria tanto para su consumo como para las conservas de pescado. Destaca la captura de escómbridos, especialmente el atún. Además de ser especies destinadas al consumo, los tiburones podrían tener un valor simbólico pues algunos de sus restos como sus dientes fueron empleados para la realización de amuletos y sus vértebras han sido halladas en algunas sepulturas.

4.2. LAS INDUSTRIAS ASOCIADAS A LA PESCA EN LA ANTIGUA BARIA

LA PRODUCCIÓN DE SALAZONES

1. Los atunes se adentran en el Mediterráneo para desovar.
2. Se cierra el paso a los atunes con una red.
3. Una vez entra el banco de atunes, se cierra el cerco de la red tirando de ambos extremos.
4. Se capturan las piezas y se transportan a las factorías de salazón.
5. Se procede al despiece de los atunes.
6. En piletas de salazón se intercalan trozos de pescado con capas de sal.
7. Tras un tiempo en salazón, el pescado se introduce en ánforas para su conservación y transporte.
8. El pescado en salazón fue el producto más comercializado del Mediterráneo.

Baria fue el primer centro productor de salazones fenicio localizado en la costa sureste, que se suma a los ejemplos documentados en otras ciudades costeras peninsulares como Sexs (Almuñecar), Mainoba (Málaga) y el área de Gadir (Cádiz).

Las factorías de salazón se ubicaron en una zona intermedia entre la ciudad y el mar. El proceso de salazón, que podía durar unos cinco meses, consistía en colocar por capas el pescado y grandes cantidades de sal en piletas de obra impermeabilizadas. Durante ese proceso era necesario eliminar la salmuera que el pescado iba exudando para lo cual periódicamente se limpiaban las piletas y se volvía a disponer el pescado con sal nueva. Luego, los trozos de pescado salado se almacenaban en ánforas para su conservación y para su transporte marítimo. Las especies habituales utilizadas para salazones eran atún, corvina, pargo o esturión.

Gracias a la gran variedad de ánforas recuperadas en Baria, que dan fe de una pujante actividad comercial y portuaria, podemos reconstruir sus relaciones comerciales. A la ciudad fenicia de Baria llegaban productos de los vecinos íberos y de otros puertos fenicios de la península ibérica como Gadir, Malaka o Iboshim; de ciudades de Sicilia como Motya, y del norte de África como Cartago. Pero también llegaban productos etruscos desde Italia central y productos griegos. Los hallazgos de ánforas de Baria en la península ibérica, sur de Francia y Sicilia nos ofrecen una idea del alcance de la actividad comercial de la ciudad fenicia.

Restos de piletas de salazón. Excavación de 2004 en el sector 8 en Villaricos

En época romana se amplió la zona de factorías de salazón (cetariae) ubicadas en la costa y continuó siendo una actividad económica vital para la ciudad. Estas seguían el esquema fenicio que combinaban áreas a cubierto para el procesado del pescado y áreas abiertas o semiabiertas con las características piletas de salazón.

Murex brandaris

Este régimen productivo, posiblemente controlado por oligarquías, dio lugar al desarrollo de otras actividades dedicadas a la organización y distribución de estas mercancías. También se desarrollaron otras factorías asociadas como las encargadas de la extracción de sal, básica para la correcta conservación de carnes y pescados, o las destinadas a la producción de tinte púrpura. Este se obtenía a partir de varias especies de caracoles, entre las que se encuentra el Murex brandaris. Otro producto que se elaboraba en las factorías de salazón era el garum, muy apreciado en la Antigüedad. Su preparación consistía en la maceración de las vísceras de varios tipos de pescado en sal y hierbas aromáticas. Fue utilizado como salsa para condimentar o acompañar gran cantidad de comidas. También se empleaba en medicina y cosmética.

4.3. RECREACIÓN DE UN NAVÍO FENICIO TIPO HIPPO.

CONSTRUCCIÓN NAVAL

Los fenicios fueron excelentes constructores navales. Para la construcción de navíos tipo hippo utilizaban una técnica conocida como “a casco”, que consistía en construir primero la quilla, a la que añadían las tracas unidas mediante lengüetas de madera para conformar el cuerpo de la nave. Con el fin de rigidizarlo, se disponían baos y cuadernas. Estas últimas se cosían desde el exterior con cuerdas de esparto. A la quilla se unía la roda y el codaste para formar la proa y popa del navío. En su parte centrar se fijaba la sobrequilla con la carlinga, orificio donde se ensamblaba el mástil, el cual era abatible. Por último, el casco se pintaba con brea con el fin de impermeabilizarlo, lo cual le daba un aspecto negruzco.